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7 consejos para conseguir excelentes fotografías de boda

Luz, momento, composición, cercanía…  La fotografía de boda es muy especial y para conseguir buenas imágenes se necesita tener unas características como fotógrafo que difícilmente te enseñan en ninguna escuela. ¿Cómo se logran buenas fotografías de bodas?

Juanmi Alemany, amigo de Kanau, gran fotógrafo submarino y uno de los fotógrafos de bodas más solicitados de España, nos ofrece siete consejos para capturar excelentes fotografías de bodas y conseguir que tu trabajo sea una parte importante en el día más feliz de tus clientes.

Ama tu trabajo

Nadie puede hacer buena fotografía de bodas si no disfruta de este tipo de trabajo. Hay otros tipos de fotografía, como retrato o paisaje, donde, aunque no disfrutes del momento, puedes conseguir alguna buena foto. Pero es imposible que dediques tus fines de semana a un trabajo como el de la fotografía de boda y que sin gustarte consigas fotografías de las que sentirte orgulloso.

Busca ser creativo, diferente

Olvídate de las típicas fotografías de boda y crea fotos sorprendentes, imágenes que no se consideren fotos de boda. Las capturas diferentes, tanto por iluminación como por composición, van a marcar la diferencia. Olvídate de los posados mirando a cámara, es el día más especial para las personas que te han contratado, un día único. Esperan fotos a la altura, únicas y especiales.

Utiliza luz natural

Intenta trabajar, siempre que puedas, con iluminación natural. Utilizar cámaras con buen rendimiento ISO o hacer uso del flash siempre fuera de cámara te ayudará a dar relevancia a la luz natural. Hay ocasiones en las que no hay más remedio que usar luz artificial, pero trata que sea para conseguir bonitos contraluces o para siluetear.

Muestra sentimientos

Una boda es un día de felicidad, de risas y de llantos. Todo el mundo está contento y tiene que reflejarse en las fotografías. Para ello tenemos que estar atentos a todo lo que tenemos alrededor, siempre con un ojo pendiente de los novios y otro con el resto de la boda, donde puedes reflejar un montón de emociones de la gente más importante para los novios. Estar atento a estos sentimientos, los de todos los participantes en la boda, te va a permitir contar una historia completa.

Pasa desapercibido

Todos hemos visto en bodas a ese fotógrafo con sus objetivos enormes colgando por todas partes, dando flashazos y metiéndose constantemente por medio. Evita ser ese fotógrafo, trata de no llamar la atención. ¿Cómo? Caminando tranquilamente, sin correr, siendo discreto, sin usar grandes equipos. Puedes hacer extraordinarias fotos usando dos lentes focales y dos cámaras, sin zooms. Con ello además tendrás imágenes más naturales. Yo, por ejemplo, realizo el 90% de mis imágenes con un 35 mm.

No te olvides de los clásicos

Hay fotos que no pueden faltar: el momento del anillo, la foto de familia, los novios con los padres y con los abuelos, el beso… Aunque hayas hecho unas fotos extraordinarias, súper creativas, si te falta la foto del anillo puedes tener un problema y los clientes no quedarán contentos. Repasa siempre las fotos antes de dar por terminado el trabajo y ten siempre presente que hay fotos imprescindibles.

Participa en la pre-boda

Mi experiencia me ha demostrado que no podemos hacer una buena sesión de fotos de boda si no hemos pasado, al menos, una tarde relajada con los novios. Trata de participar de su boda desde el día antes, pásatelo bien con ellos, conóceles, habla con los hermanos, primos o amigos, descubre las relaciones que tienen entre los familiares. Aspectos que pueden parecer poco relevantes para el fotógrafo como si la abuelita del novio ya no está con nosotros o si los padres se separaron cuando era la novia pequeña te van a dar mucha información para capturar sentimientos con los que conseguir un trabajo emocionante. Con esta información sabrás durante la boda quiénes van a mostrarse más sensibles si se menciona a un familiar determinado.

La pre-boda también te dirá si los novios son simpáticos, bromistas o reservados, lo que te ayudará a capturar esos sentimientos que todos los clientes quieren tener en sus fotos.  Aunque es complicado, si cuando llegue el día de la boda nos considerarnos casi amigos y hemos alcanzado un buen grado de confianza personal, podremos adentrarnos en momentos íntimos como el del los novios vistiéndose, por ejemplo, y pasar completamente desapercibidos, mostrándose los novios, familiares y amigos más cercanos tal y como son. Si antes de la boda te conocen, saben cómo trabajas y les cuentas cómo realizarás la sesión, se dejarán llevar 100% por tu experiencia. Todos saldréis ganando. 

     

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